“El ictus sí tiene tratamiento cuando se actúa a tiempo”: CMM marca un hito en la atención de emergencias neurológicas
El Centro Médico Moderno alcanzó un importante hito institucional con la realización exitosa de su primer caso de trombólisis intravenosa seguida de trombectomía mecánica, un procedimiento avanzado para el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico agudo, también conocido como ictus.
Este logro representa un antes y un después en la capacidad de respuesta del centro ante emergencias neurológicas tiempo-dependientes, al integrar talento humano especializado, tecnología diagnóstica y terapéutica, protocolos de actuación rápida y un equipo multidisciplinario comprometido con ofrecer al paciente la mejor oportunidad de recuperación.
En esta entrevista, la Dra. Vifranny Espaillat Durán, neuróloga vascular, explica la importancia de este procedimiento, el impacto que tiene para el Centro Médico Moderno y el mensaje que la población debe conocer sobre el ictus: reconocer los síntomas y actuar de inmediato puede salvar vidas y reducir secuelas.
¿Qué significa para el Centro Médico Moderno haber realizado este primer caso?
Representa un hito histórico para el Centro Médico Moderno. La realización exitosa de la primera trombólisis intravenosa seguida de trombectomía mecánica demuestra que el centro cuenta con la capacidad, la coordinación y el talento humano necesarios para ofrecer tratamiento integral y de alta complejidad a pacientes con accidente cerebrovascular agudo. Este caso marca el inicio de una nueva etapa en la atención de emergencias neurológicas dentro de nuestra institución.
¿Cuál fue el caso clínico atendido y por qué se considera tan importante?
Se trató de un paciente masculino de 55 años, con diagnóstico reciente de insuficiencia cardíaca, quien presentó un accidente cerebrovascular isquémico agudo por oclusión de un gran vaso cerebral. El paciente llegó al Centro Médico Moderno aproximadamente dos horas después del inicio de los síntomas, lo que permitió activar de manera inmediata el protocolo de ictus y ofrecer tratamiento dentro de una ventana terapéutica favorable.
Este caso es importante porque fue el primer paciente tratado exitosamente en el centro mediante una estrategia combinada de trombólisis intravenosa y trombectomía mecánica.
¿Qué síntomas presentó el paciente al momento de llegar al centro?
El paciente llegó con un déficit neurológico severo. Presentaba parálisis completa del lado izquierdo del cuerpo, pérdida de sensibilidad del mismo lado, desviación forzada de la mirada hacia la derecha, incapacidad severa para articular palabras y desviación de la comisura labial.
Estos signos eran compatibles con una oclusión de un gran vaso cerebral, una condición que requiere atención inmediata.
¿En qué consistió el procedimiento realizado?
Primero se administró un medicamento intravenoso destinado a disolver el coágulo que estaba bloqueando el flujo de sangre hacia el cerebro. A este tratamiento se le conoce como trombólisis intravenosa.
Posteriormente, debido a la presencia de una obstrucción en una arteria cerebral principal, se realizó una trombectomía mecánica. Este es un procedimiento mínimamente invasivo mediante el cual se introduce un catéter a través de una arteria y se avanza hasta el cerebro para retirar directamente el coágulo responsable del accidente cerebrovascular.
En palabras sencillas, primero se utilizó un medicamento para intentar disolver el coágulo y luego se retiró físicamente para restablecer la circulación cerebral.
¿Cuál fue el resultado del procedimiento?
Se logró una reperfusión exitosa del territorio cerebral afectado, es decir, se restableció el flujo sanguíneo hacia áreas del cerebro que estaban en riesgo de sufrir daño irreversible.
El procedimiento se realizó sin complicaciones mayores y el paciente presentó una evolución clínica favorable, con una mejoría neurológica significativa en comparación con su condición inicial.
¿Este caso permitió mejorar el pronóstico del paciente?
Sí. La rápida identificación del ictus, la activación oportuna del protocolo institucional y el acceso a terapias avanzadas de reperfusión permitieron reducir considerablemente el riesgo de discapacidad severa y mejorar de forma importante el pronóstico funcional del paciente.
Casos como este demuestran que una atención especializada y a tiempo puede cambiar radicalmente el desenlace de una enfermedad potencialmente devastadora.
¿Cómo fortalece este logro la oferta de servicios médicos del Centro Médico Moderno?
Este logro amplía significativamente la capacidad resolutiva del Centro Médico Moderno, porque permite ofrecer tratamientos que antes podían requerir traslado a otros centros.
También fortalece la integración entre áreas como Emergencias, Neurología Vascular, Neurointervención, Radiología, Cuidados Intensivos y Rehabilitación, elevando el nivel de atención y posicionando al centro como una institución preparada para responder de manera oportuna a una de las principales causas de discapacidad y muerte en el mundo.
¿Qué especialistas participaron en la atención del caso?
La atención requirió un equipo multidisciplinario conformado por especialistas en Neurología Vascular, Medicina de Emergencias, Radiología, Neurointervención, Anestesiología, Cuidados Intensivos, personal de enfermería especializado y técnicos de imágenes diagnósticas.
La coordinación entre todas estas áreas fue fundamental para lograr una respuesta rápida, precisa y efectiva.
¿Qué tecnología fue clave para realizar este procedimiento?
El éxito del caso fue posible gracias al acceso a tecnología diagnóstica y terapéutica avanzada, incluyendo tomografía cerebral, angiotomografía para identificar la oclusión arterial, equipos de monitoreo especializado y la infraestructura de hemodinamia necesaria para realizar la trombectomía mecánica.
Todo esto permitió tomar decisiones rápidas e intervenir dentro del tiempo crítico que exige el tratamiento del ictus.
¿Este caso forma parte de una estrategia institucional del CMM?
Sí. Este caso forma parte de una visión institucional orientada a fortalecer la atención de enfermedades tiempo-dependientes, mediante la implementación de protocolos, equipos multidisciplinarios y procesos que permitan ofrecer respuestas rápidas y efectivas ante emergencias neurológicas y cardiovasculares.
Es un paso importante dentro de una estrategia de crecimiento, innovación y excelencia médica.
¿El Centro Médico Moderno continuará desarrollando un programa especializado en ictus?
Definitivamente. Este primer caso representa el punto de partida para continuar fortaleciendo un programa integral de atención al ictus, enfocado en la detección temprana, la activación rápida de protocolos, los tratamientos de reperfusión, los cuidados especializados y la rehabilitación.
La meta es consolidar un modelo de atención que garantice acceso oportuno y resultados cada vez mejores para los pacientes.
¿Qué mensaje debe recordar la población dominicana sobre el ictus?
El mensaje más importante es que el ictus es una emergencia médica y que sí tiene tratamiento cuando se actúa a tiempo.
Si los síntomas se reconocen y la persona acude de inmediato a un centro capacitado, existen tratamientos capaces de salvar tejido cerebral, reducir la discapacidad y mejorar significativamente la recuperación. El tiempo es cerebro, y cada minuto cuenta.
¿Cuáles son los síntomas que nunca deben ignorarse?
Hay tres señales principales que la población debe reconocer: debilidad o pérdida de fuerza en la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo; dificultad para hablar o entender el lenguaje; y desviación repentina de la boca o asimetría facial.
Ante cualquiera de estos síntomas, la persona debe acudir de inmediato a un servicio de emergencia o activar el sistema de emergencias. No debe esperar a que los síntomas mejoren ni automedicarse.
¿Qué mensaje de esperanza deja este caso para otros pacientes y familiares?
Este caso demuestra que un diagnóstico rápido, un equipo entrenado y el acceso oportuno a tratamientos especializados pueden cambiar el desenlace de una enfermedad potencialmente devastadora.
Hoy más que nunca existe esperanza: el ictus puede tratarse y muchas vidas pueden recuperarse cuando se actúa a tiempo. Como neuróloga vascular y parte de este proyecto, me llena de orgullo saber que estamos construyendo nuevas oportunidades para los pacientes dominicanos y sus familias.
¿Cómo resumiría la importancia de este logro?
“Primer caso exitoso de trombólisis y trombectomía en el CMM: un hito que salva cerebros y cambia vidas”.
“Este primer caso de trombólisis intravenosa seguida de trombectomía mecánica representa mucho más que un procedimiento exitoso. Es la evidencia de que el Centro Médico Moderno está preparado para ofrecer atención avanzada al paciente con ictus agudo, integrando talento humano, protocolos y tecnología para brindar una segunda oportunidad a quienes enfrentan una de las emergencias médicas más tiempo-dependientes que existen. Hoy iniciamos un camino que busca transformar la atención del ACV en nuestra institución y generar un impacto positivo en la vida de muchos pacientes dominicanos”.
Dra. Vifranny Espaillat Durán, Neuróloga vascular

